Prostitutas en sevilla este prostitutas en la españa moderna

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Las desesperadas peticiones de las abadesas al concejo para que les concediesen del pósito algunas fanegas de trigo para comer son una constante en la Sevilla Moderna. Cuando llegaban las crisis cerealísticas lo pasaban mal hasta los pudientes, mientras que los pobres quedaban en un total desamparo.

Pero junto a esta pobreza vergonzante estaba el extenso mundo del hampa -mendigos, vividores, pícaros, pedigüeños y delincuentes que llegaban a Sevilla desde todos los puntos de España en busca de oportunidades.

Cientos de truhanes merodeaban por las Gradas, la Casa de la Contratación, el Arenal, las mancebías y las puertas de las iglesias en busca de alguien a quien convencer o extorsionar para que les ofreciese algunas monedas. También la prostitución adquirió una extraordinaria magnitud en la Sevilla Imperial. Y ello por dos motivos: Para ejercer en la mancebía las aspirantes debían cumplir una serie de requisitos: Muchas de las que no cumplían los requisitos o estaban enfermas salían a vender su cuerpo directamente a las principales calles, como la Cestería, la Carretería, o el barrio de Triana.

Sin embargo, dado que vivían de la caridad sus profesas padecían unas estrecheces tales que era todo un disuasorio para las aspirantes. Casos muy paradójicos de estas mujeres que pasaban de la calle al cenobio y viceversa. La taberna era la ermita , el bando de tortura era el confesionario , ser ahorcado era casarse con la viuda , al dinero se le llamaba la sangre , a la bolsa de monedas la pelota y a Sevilla la denominaban Babilonia.

Y esto atribuimos los del arte a su buena devoción, porque sus fuerzas no eran bastantes para sufrir el primer desconcierto del verdugo. Y, porque sé que me han de preguntar algunos vocablos de los que he dicho, quiero curarme en salud y decírselo antes que me lo pregunten.

Sepan voacedes que cuatrero es ladrón de bestias; ansia es el tormento; rosnos, los asnos, hablando con perdón; primer desconcierto es las primeras vueltas de cordel que da el verdugo. La delincuencia sevillana solía resolver sus cuentas en los llamados " apedreaderos " que había en algunas puertas de la ciudad y en las murallas y barbacanas. Nos cuenta el Padre León , todo un cronista de los bajos mundos, que en ellos se reunían " muchos hombres desalmados, delincuentes, inquietos, valientes, valentones, bravotines, espadachines y matadores y forajidos, gentes a quien no se atrevían las justicias que había en esta gran ciudad, así de la ordinaria, como la de la ciudad, y alcaldes de corte ".

Allí se enfrentaban las bandas rivales, con cuanto material bélico podían hacerse: No pocos fueron los alguaciles que salieron descalabrados cuando intentaron detener a los contendientes.

Pero dejemos que nos lo cuente el propio cronista:. Era tanta la demasía que aquel año había en esto, sin poderlo remedir ni el asistente ni los alguaciles, uno de los cuales se llamaba Marco Caña, famosísimo, de cuyo nombre temblaban todos en Sevilla y aun fuera de ella. No había fiesta ni domingo en que no hubiese alguno o algunos muertos y heridos; y pendencias y guerras tan ensangrentadas que era imposible ponerlos en paz, porque cuando estaban ya muy encarnizados los muchachos se le llegaban a cada lado los hombres de mal vivir que tengo dicho; los cuales venían a vengar sus injurias, y los odios, injurias y pendencias, que entre semana no habían podido vengar.

A río vuelto las vengaban en los apedreaderos y en los palos, que los domingos y fiestas se celebraban, y era tanta la gente que salía la Puerta de Marchena y de Córdoba, y a las murallas y barbacanas, como si fuera para ver justas y torneos. Muchas veces iba el Asistente don Francisco Zapata, Conde de Barajas, grande gobernador, y de gran valor con sus alguaciles y volvíanse como habían ido, sin hacer suerte en ninguno de todos ellos; porque encolumbrando la justicia, se apiñaban y juntaban los dos bandos contrarios y diciendo: Otros, que no tenían ninguna ocupación, ni posibilidades de tenerla, se dedicaban a la mendicidad.

En esta definición es importante destacar varias cuestiones que nos permiten entender la moral sexual del momento en esta materia: No se trataba tanto de combatir la explotación femenina sino de salvar sus almas corrompidas por el comercio sexual. En casi todas las ciudades españolas hubo casas de arrepentidas o recogidas. Al parecer, la primera de estas casas fue creada en el siglo XIV en Barcelona por orden de los consellers de la ciudad y vinculada al convento de religiosas arrepentidas de la orden de San Agustín.

El siglo de oro de las casas de recogidas fue el XVII, después del triunfo de las tesis morales del Concilio de Trento. Las casas de arrepentidas o recogidas solían fundarse gracias a las donaciones de personas poderosas, generalmente de la nobleza. Las casas de arrepentidas sobrevivieron al fin del Antiguo Régimen y siguieron existiendo en el siglo XIX.

Los ojos de Hipatia.

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Prostitutas en sevilla este prostitutas en la españa moderna El sistema de flotas en el comercio con América hacía que se sucediesen momentos de frenética actividad con períodos en los prostitutas medio desnudas mulatas prostitutas había escaso movimiento en el puerto. Pedro de León, Las dificultades para salir de ese mundo son extremas por la falta de oportunidades que concede la sociedad a quienes se prostituyen. Portada Archivos Enlaces Acerca de Administrar. Tusonas, hetairas y pelanduscas:
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TRIO CON DOS PROSTITUTAS PROSTITUTAS GRAVADAS Ninguna de ellas podía abandonar el lupanar hasta que liquidara todas sus deudas. A río vuelto las vengaban en los apedreaderos y en los palos, que los domingos y fiestas se celebraban, y era tanta la gente que salía la Puerta de Marchena y de Córdoba, y a las murallas y barbacanas, como si fuera para ver justas y torneos. Por si fuera poco, también se cegaron las calles ubicadas en las cercanías y se estableció un guardia en la puerta con potestad para quitar las armas a los clientes. La molestia, con todo, les resultaba provechosa a nivel económico pues con el paso de los años las meretrices ubicadas en este lupanar llegaron a cobrar hasta el doble que el resto de sus compañeras. Poco a poco, el burdel de Valencia fue adquiriendo unas características propias que le diferenciaban del resto de edificios similares. La mayoría de los autores afirman que la primera referencia al burdel se dio cuatro años después. La Videos ocultos prostitutas prostitutas calle leon del quinientos no solo atraía a comerciantes europeos, obispos armenios, sultanes magrebíes y nobles amerindios sino también a todo tipo de pícaros, rufianes, vagos, mendigos y prostitutas que buscaban también una forma de ganarse la vida.

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Las palabras de los capitulares sevillanos son enormemente elocuentes de la visión que entonces se tenía de la prostitución clandestina:. Los ancianos que no tenían ningua clase de medios, eran cuidados en los hospitales. Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

El siglo de oro de las casas de recogidas fue el XVII, después del triunfo de las tesis morales del Concilio de Trento. Las casas de arrepentidas o recogidas solían fundarse gracias a las donaciones de personas poderosas, generalmente de la nobleza. Las casas de arrepentidas sobrevivieron al fin del Antiguo Régimen y siguieron existiendo en el siglo XIX. Los ojos de Hipatia. Receive news updates via email from this site. Home Historia Las arrepentidas: España Moderna , iglesia católica , prostitución.

Ene 9th, Cismas Mar. Dejar un comentario Clic para cancelar respuesta. Introduce tu comentario aquí La Valencia Cultural May. Mayores de 12 años Reparto: Steve Carell, Bryan Cranston, En , el Ayuntamiento hispalense tuvo que comunicar a los Reyes Católicos la pavorosa expansión de las bubas entre la población, y ya no exclusivamente entre las mujeres de la Mancebía.

En se produjo otra epidemia de sífilis que fue llamada el " contagio de San Gil ", porque fue en este barrio de la Macarena donde, al parecer, se inició. Y es que en las décadas centrales de la centuria la enfermedad empezó a perder su aura de "maldición divina" gracias a los cocimientos del Palo de Indias "palo santo" o guayaco o las unciones mercuriales.

En una inspección que se llevó a cabo en un burdel en , se le impuso al "padre" -así se les llamaba a las personas que los regentaban- multa de doce reales por tener una prostituta sin la debida licencia, y se le ordenó a ésta abandonarlo bajo pena de cien azotes.

Otra fue también obligada a abandonar el burdel porque estaba infectada y podía contagiar a sus compañeras. También tuvo que salir una tercera por su avanzada edad.

Es decir, aproximadamente entre y maravedís. Un servicio podía costar como la cuarta parte del salario medio cotidiano de un operario o jornalero.

Este trabajo fue impreso en , en un volumen en folio, y constaba de 37 capítulos. Entre estos había uno dedicado a las mujeres barraganas y deshonestas 4. He aquí algunas disposiciones referentes a la misma:.

E por que la castidad, en mi tiempo no podía facer tal cosa: Tenía que haber perdido la virginidad antes de iniciarse en las labores del sexo y el juez, antes de otorgar el oportuno permiso, tenía la obligación de persuadir a la muchacha. La labor de algunos clérigos como el padre Pedro León y hombres piadosos, llamados " congregados ", que trataban de convencer a las prostitutas de que abandonasen ese género de vida, sembró la alarma entre los " padres " a partir de , hasta el punto que llegaron las protestas al Ayuntamiento, por lo que consideraban una intromisión que iba contra los propios intereses de la ciudad, y es que la mayoría de las casas de la Mancebía pertenecían al Ayuntamiento, a hospitales o a instituciones religiosas.

Pero estas incursiones fueron el principio del fin de la Mancebía. Denominadas mujeres enamoradas , su presencia en las ciudades suponía una desleal competencia para las trabajadoras de la mancebía. Sin embargo, como hemos visto en la Ordenanza del Ayuntamiento, en Sevilla se prohibieron a primeros de siglo las casas de citas o " monasterios de malas mugeres ". En la Sevilla renacentista también recibieron el nombre de "mujeres enamoradas" las cortesanas o "mujeres servidas".

Son las que tradicionalmente han sido denominadas como "mantenidas" o "queridas": Igualmente graves eran las consecuencias en caso de haber "pescado" a un joven soltero de buena familia: Pocas pistas sobre su existencia han dejado en la ciudad estas prostitutas "estables"; pero la riqueza de muchas familias hispalenses, junto con la estancia permanente de prósperas colonias de forasteros, favoreció la floracion de esta singular especie de tusona.

El mayor contingente de rameras clandestinas los nutrían las cantoneras, busconas de callejón y esquina que iban a la casa de clientes, fuera de día o de noche. Como es de suponer, solían frecuentar la compañía nocturna de elementos poco deseables de la sociedad sevillana que eran, a la vez, sus clientes y sus protectores. Eran famosos en Sevilla ciertos jóvenes conocidos como " gente de barrio ", hijos de buena familia, ociosos y holgazanes, que gustaban andar con las mujeres de torpe vida.

Sorprendidos sin querer por la linterna del criado del Asistente, lo maltrataron e incluso le dieron una cuchillada en la cabeza. El Asistente los mandó preso a las Atarazanas proponiendo " apretallos y tenellos assí algunos días para que escarmentasen y enmedasen la licenciosa vida que hazen ". Pero no sólo eran los hijos de buena clase los aficionados a las busconas de la noche, sino que, al parecer, también sus padres eran asiduos frecuentadores de algunas de ellas.

Mediado el siglo XVI la prostitución ya no era un recurso al que echaban mano sólo las forasteras que llegaban a la ciudad. Ya no se trataba de un vil oficio ejercido por mujeres estantes y ajenas a la comunidad. Algunas ejercían incluso en sus propias casas. Un caso real, basado en el testimonio del escribano del Crimen de la Audiencia de Sevilla, Cristóbal de Rivera Efectivamente, la prostitución dejó de estar confinada para integrarse de una forma u otra a la vida social de las ciudades y muchas prostitutas de la época Moderna trabajaban en sus casas sin ocultarlo, en un escenario bastante doméstico, donde vivían con sus hijos, madres, hermanas y sirvientes, sin que su pecaminoso trabajo les impidiera relacionarse de forma habitual con los vecinos a través de su vida familiar.

Drakontos Crítica, Barcelona Estas bellas palabras, izas y rabizas , proceden de la lengua de germanías y las podemos encontrar ya en los Diccionarios de Autoridades de la Real Academia de y Si sabemos que un ducado de oro equivalía a maravedíes; el cuarto era una moneda de cobre equivalente a 4 maravedís; para hacernos una idea, un caballo costaba unos 60 ducados en el siglo XVI.

Vale la pena reproducirlas tal cual. La manceba o mujer que duerme en el mismo lecho con quien no es su legítimo marido. Es voz puramente latina.

Pedro de León, La taberna era la ermitael bando de tortura era el confesionarioser ahorcado era casarse con la viudaal dinero se le llamaba la sangrea la bolsa de monedas la pelota y a Sevilla la denominaban Babilonia. Era tanta la demasía que aquel año había en esto, sin poderlo remedir ni el asistente ni los alguaciles, uno de los cuales se llamaba Marco Caña, famosísimo, de cuyo nombre temblaban todos en Sevilla y aun fuera de ella. Este continua clientela convirtió a la mancebía proyectada originariamente por el rey Jaime II en en una de las mayores atracciones de la ciudad. Lamentablemente sólo se ha conservado el acta de una de estas visitas institucionales a la Mancebía, la del año y otra ordinaria de Las desesperadas peticiones de las abadesas al concejo para que les concediesen del pósito algunas fanegas de trigo para comer son una constante en la Sevilla Moderna. El burdel de Valencia prostitutas indias madrid prostitutas chinas bilbao a pleno rendimiento durante décadas. prostitutas en sevilla este prostitutas en la españa moderna

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